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De Poetas y Toreros

pmi-vlcNOTA: Este artículo ha sido propuesto, seleccionado y publicado como contenido para socios en el portal del PMI Valencia Chapter (www.pmi-valencia.org) en su sección Ágora para socios en el mes de Junio de 2013.

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Hundirse y nadar en la dirección de proyectos

nadarDedicado a aquellos directores de proyecto por accidente que luego encuentran su vocación, comparto a continuación un párrafo de Tony  J. Watson, In Search of Management, 1994:

Hundirse y nadar en la dirección

“- Yo no me consideraría como alguien que haya recibido algún tipo de entrenamiento para ser directivo. Cuando empecé, me echaron a la piscina. No sabía cómo iba a sobrevivir… Hundirme o nadar. Supongo que sabía que al final saldría adelante utilizando mis habilidades innatas y todo eso. Creo que aprendí a dirigir pronto.

– ¿A dirigir?

– A mantener mi cabeza por encima del agua. No me refería a “ser directivo” en el sentido al que usted se refiere. Me refería sólo a sobrevivir al final de la semana, o del mes, sin meterme en muchos problemas.

– Pero ¿es eso realmente ser tan distinto a ser un directivo?

– Quizá no lo sea. No lo sé. Debo admitir que, a pesar de todos los cursos a los que he asistido y de todos los libros de dirección que me he tragado, sigo confiando en mis dotes, en mi devastador encanto, para realizar mi trabajo. Aveces pienso que no he aprendido nada y otras pienso que aprendo constantemente. No me veo con tantas posibilidades de hundirme con la marea como antes.

– ¿Es entonces mejor nadador que antes?

– Me gusta la idea: aprender a dirigir es como aprender a nadar. Tiene algo de instintivo, pero debes aprenderlo: quizá no aprenderlo, sino llegar a sentirte confiado. Sí la confianza se obtiene probando cosas distintas.”

Necesitamos métodos que nos garanticen que vamos a nadar más que a hundirnos y los directivos deberían saber que una “buena” o “brillante” idea no puede ser asignada a alguien que no sepa nadar. Las probabilidades de que se hunda la idea y el nadador son muchas.

Buenos propósitos y malos hábitos

A través del pájaro de twitter me llega este post de @susannemadsen que os recomiendo leer sobre los errores sobre los que tenemos que hay que vigilar no caer en la dirección de proyectos. No por ser bastante conocidos pierden su vigencia.

  1. Subestimar tus proyectos
  2. No entender bien los requisitos de detalle
  3. Centrarse en lo urgente y no en lo importante
  4. No realizar la iniciación del proyecto de forma adecuada
  5. Incumplir las promesas
  6. No involucrar a los usuarios finales 

En mi opinión la 2. y la 6. y hasta la 1. están relacionadas. Podría ampliar la lista con “mis experiencias” pero ya hay bastantes sobre los que pensar.

Si emprender es la solución el PM es la…

ImagenLeyendo interesantes tweets (por ejemplo de @marcvidal ) o interesantes posts (por ejemplo de @jmegias ), y viendo la situación en general y de algunos conocidos en particular, no hacen más que llegar ideas y refuerzos de las mismas en que emprender, ya sea a título particular, o “intra-emprender” en las empresas, puede ser una pieza clave, sino la clave hacia la salida de la crisis.

Ahora bien, para poder llegar a convertir buenas ideas o iniciativas, en algo tangible y con posibilidades de sobrevivir, estas necesitan entre otros de una herramienta clave; el Project Management (PM) o la dirección de proyectos.

Un amigo, experto en PM y buen profesor, Rafael Lostado, en una de sus clases sobre dirección de proyectos planteaba una visión del PM que me gustó y he visto de utilidad práctica a lo largo de los proyectos en los que he participado. Su visión consistía en que el PM se daba en entornos de alta incertidumbre como una pieza clave para ir reduciendo la incertidumbre aparejada y disminuir los riesgos de que la iniciativa fracasara.

Esta visión sigue siendo si cabe aún más acertada en nuestros días, y además enlaza con el principio del post, si la solución es emprender con iniciativas e ideas nuevas, la herramienta es la dirección de proyectos.

Estas nuevas empresas o iniciativas deben obligatoriamente acarrear un alto grado de incertidumbre y estar sobrevenidas por distintos tipo de riesgos, por su característica de innovación. El PM debemos verlo como una herramienta que nos ayude y lidere estas nuevas empresas a título personal o dentro de la empresa.

Hay trabajo por delante en educar y educarnos, en nuestros diferentes ámbitos de trabajo y sociales; cuando el PM se ve como una entelequia que “sólo” aporta burocracia y no valor (al menos yo me he encontrado con varias opiniones en este sentido); no niego que hay un componente burocrático, al que debemos quitar la pátina de negativo y adaptar como bien saben los directores de proyecto al tipo de proyecto, organización, contexto,…. J. Davidson ya planteaba en 2005 la aplicación de métodos y procedimientos como una forma de abordar la complejidad y por lo tanto la incertidumbre de los proyectos.

Es clave la figura de un buen director de proyectos que sepa como en aquel famoso concurso “El precio justo”, cuál es el precio que se tiene que pagar gustosamente para conseguir que nuestras emprendimientos y nuevas iniciativas lleguen al mejor puerto posible y (nos) ayuden a progresar y salir de esta “crisis”.

Para profundizar: